Por qué corto es mejor que largo
Existe la idea de que un contrato protege en proporción a su extensión. No es cierto. Los contratos largos de contenido suelen ser plantillas de otra industria con párrafos que nadie ha adaptado, y su longitud desincentiva justamente lo que hay que hacer: leerlos.
Un documento de dos páginas que responda a las once preguntas protege más que uno de veinte que responda a ocho y llene el resto con definiciones.
Además, un documento corto se negocia. Uno largo intimida y se firma sin discutir, que es exactamente el efecto que produce y a veces el que se busca.
Las once preguntas
| Nº | Pregunta | Qué tiene que decir | Qué pasa si falta |
|---|---|---|---|
| 01 | ¿Quién contrata? | Denominación social, identificación fiscal, quién paga y a favor de quién se ceden derechos | No sabes a quién facturar ni a quién reclamar |
| 02 | ¿Qué se produce? | Piezas, duración, formato, variantes, si hay brutos | Discusión sobre si algo estaba incluido |
| 03 | ¿Cuándo? | Calendario con las dependencias del cliente marcadas | Un retraso ajeno se convierte en incumplimiento tuyo |
| 04 | ¿Cómo se entrega? | Especificaciones técnicas, nomenclatura y medio | Reentregas no facturadas |
| 05 | ¿Cuántas revisiones? | Rondas, definición de ronda y de cambio de encargo | Revisiones sin fin |
| 06 | ¿Qué derechos se ceden? | Modalidades, territorio, plazo, exclusiva o no, terceros | Cesión interpretada en el sentido más amplio |
| 07 | ¿Hay exclusividad? | Lista nominal, fecha de inicio y de fin, alcance | Bloqueo indefinido sin contraprestación |
| 08 | ¿Cuánto y cómo se paga? | Desglose, impuestos, anticipo, plazo y demora | Cobro tardío sin base para reclamar |
| 09 | ¿Quién responde de qué? | Reparto de responsabilidades por origen del material | Indemnidad ilimitada a tu cargo |
| 10 | ¿Cómo termina? | Causas, preaviso, compensación y suerte de los derechos | Cancelación sin coste el día antes del rodaje |
| 11 | ¿Qué ley y qué tribunales? | Jurisdicción y ley aplicable | Reclamar resulta inviable en la práctica |
Uno: quién contrata, de verdad
Parece trivial y no lo es. Con frecuencia quien te escribe es una agencia y quien va a usar el contenido es su cliente. Necesitas saber tres cosas: con quién firmas, quién paga y a favor de quién se ceden los derechos.
Si firmas con una agencia y los derechos se ceden a la marca final, que conste. Si la agencia desaparece, tu factura depende de con quién tengas contrato. Y si la marca final usa el contenido más allá de lo pactado, necesitas saber a quién reclamar.
Pide siempre la denominación social completa y el número de identificación fiscal. No es desconfianza: es lo que hace falta para emitir una factura correcta según el Reglamento aprobado por el Real Decreto 1619/2012.
Dos y tres: qué se produce y cuándo
El objeto tiene que describirse en términos que permitan saber si se ha cumplido. Número de piezas, duración aproximada, formato, relación de aspecto, si hay variantes de arranque y cuántas, si se entrega material bruto.
El calendario tiene que incluir las dependencias del cliente, y esta es la parte que casi nunca se escribe. Si el producto llega tarde, si el guion se aprueba tarde o si los comentarios de revisión tardan dos semanas, la fecha de entrega se desplaza. Ponerlo por escrito evita que un retraso ajeno se convierta en un incumplimiento tuyo.
Cuatro y cinco: entrega y revisiones
Las especificaciones técnicas merecen su propia línea: resolución, códec, tasa de fotogramas, formato de archivo, nomenclatura, medio de entrega y si hay que entregar subtítulos o transcripción. El detalle completo está en especificaciones de entrega.
Las revisiones necesitan tres elementos: cuántas rondas, qué es una ronda y qué se considera cambio de encargo. Sin los tres, el número de rondas no significa nada.
Seis y siete: derechos y exclusividad
Es el bloque que más valor mueve y el que más se abrevia. Debe enumerar modalidades, territorio, plazo, si la cesión es exclusiva o no, si se autoriza la cesión a terceros y si se cede el material bruto.
La exclusividad, si la hay, va aparte, con lista nominal de empresas y fecha de fin. Las dos materias se desarrollan en cesión de derechos y en exclusividad.
Ocho: precio y pago
Importe desglosado por conceptos, impuestos aplicables, porcentaje a la firma, plazo de pago del resto y consecuencias del retraso. Sobre los plazos entre empresas resulta relevante la Ley 3/2004 de lucha contra la morosidad en las operaciones comerciales.
Conviene además escribir a qué se refiere el pago: si el importe cubre la producción, la cesión y la exclusividad como un todo, o si cada partida tiene su propio calendario.
Nueve: quién responde de qué
El reparto que funciona:
- La marca responde de las afirmaciones sobre su producto, de los materiales que facilita, del cumplimiento normativo de su categoría y de los usos que haga del contenido.
- Tú respondes de que el material que aportas es tuyo o está autorizado, de las personas que grabas, de la música que eliges y de identificar el carácter comercial en la publicación que haces tú.
Ese reparto es el antídoto contra la indemnidad ilimitada que se comenta en las cláusulas peligrosas.
Diez y once: cómo termina y qué ley se aplica
Terminación: causas, preaviso, compensación por cancelación tardía y qué ocurre con los derechos ya cedidos cuando el contrato acaba. Esta última pregunta se olvida casi siempre y es importante: la cesión puede sobrevivir al contrato o extinguirse con él, y conviene que esté escrito cuál de las dos cosas ocurre.
Ley aplicable y tribunales: si la contraparte está fuera de España, esta cláusula determina si reclamar es viable en la práctica. Merece atención específica.
El anexo que ahorra discusiones
Una práctica útil: adjuntar como anexo el briefing aprobado y el presupuesto aceptado, e indicar en el contrato que forman parte de él. Así, lo que se habló sobre alcance queda incorporado y no depende de la memoria de nadie.
Y una precaución: si el briefing cambia durante el proyecto, el cambio se documenta por correo con el nuevo alcance y, si procede, con la nueva cifra. Un briefing que muta sin dejar rastro es la causa más común de conflicto sobre revisiones.
Lo que conviene llevarse
Once preguntas, dos páginas. Si alguna queda sin respuesta, la responderá más tarde quien tenga más poder en la relación, y no serás tú.
Cuando el cliente aporta su propio contrato, la lista sirve igual: se usa como comprobación de lo que falta y como guía de qué pedir. Y si el documento contiene alguno de los patrones descritos en cláusulas peligrosas, ya sabes qué proponer en su lugar.